La situación en torno a las Islas Malvinas ha cobrado relevancia en la agenda internacional, especialmente con la reciente decisión del canciller Pablo Quirno de llevar a Reino Unido a un arbitraje internacional por la explotación de petróleo en la zona. Este movimiento se enmarca dentro de un cambio en la política exterior del presidente Javier Milei, quien ha adoptado una postura más confrontativa.
El 28 de septiembre, Quirno notificó a Londres sobre el inicio de este arbitraje, en el que se cuestiona el proyecto de Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration para extraer crudo al norte de las islas. El Gobierno argentino sostiene que el Reino Unido debe detener estas actividades, y si no lo hace, se solicitarán medidas provisionales al Tribunal Internacional del Derecho del Mar en Hamburgo.
La respuesta británica fue contundente, con la ministra para Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, rechazando el arbitraje y cuestionando la fiabilidad de Argentina como socio. Este episodio se suma a una serie de acciones del canciller, quien ha estado activo en la ONU y participó en la Argentina Week en París, cerrando un mes de intensa exposición.