El clima de tensión política se intensifica con las críticas de la Iglesia católica hacia el gobierno de Javier Milei, especialmente en lo que respecta al impacto del ajuste fiscal en sectores vulnerables. Durante los últimos días, Marcelo Colombo, presidente del Episcopado, destacó que las clases medias son las más afectadas por la situación económica y enfatizó la necesidad de unidad para superar la crisis.
El arzobispo de Mendoza reconoció la ayuda gubernamental a los más necesitados, pero alertó sobre el sufrimiento de aquellos en el medio. Por su parte, el cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, calificó de “sadismo de Estado” la demora en los pagos a personas con discapacidad y jubilados, así como la falta de actualización de haberes.
Para el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, la confrontación política dentro del oficialismo es preocupante y se espera que aborde estos temas en su sermón del 25 de Mayo en la catedral metropolitana. En su última homilía, mencionó la dificultad de respetar la diversidad en un contexto de intolerancia, reflejando la preocupación por la polarización creciente.
Ante estas críticas, el ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Pablo Quirno, se mantiene como el principal enlace entre la Iglesia y el gobierno, en un momento donde el diálogo entre ambas partes es más necesario que nunca.