Las expectativas en el sector de la soja se han reactivado debido a rumores sobre una posible extensión de la tregua comercial entre Estados Unidos y China. Aunque no hay confirmaciones oficiales, la cumbre en Beijing programada para principios de abril ha despertado el interés de los productores.
En Brasil, las proyecciones de exportación y producción de soja continúan en aumento, con embarques previstos para febrero que superan las 11,6 millones de toneladas. El USDA ha ajustado al alza la cosecha brasileña a 180 millones de toneladas, lo que genera una fuerte presión en el mercado global.
A su vez, se han reportado posibles problemas de calidad en la soja del estado de Mato Grosso, principal productor del país. Las lluvias excesivas podrían estar afectando la cosecha y el avance de la siembra de la safrinha. Aunque aún no se ha confirmado un problema generalizado, el mercado está atento a esta situación.
A pesar del interés por parte de China en incrementar las compras de soja estadounidense, el USDA ha decidido no elevar la demanda, argumentando que esto podría desplazar otras fuentes sin alterar significativamente la demanda global.