En el marco del Cosquín Rock, la artista Lali Espósito deslumbró con un vestido que generó revuelo por su contenido político. La prenda, decorada con mensajes provenientes de sus detractores y del presidente Javier Milei, se convirtió en un símbolo de su postura ante la crítica.
El evento, que se llevó a cabo recientemente, ha sido un punto de encuentro para diversas expresiones culturales, pero la elección de Lali ha captado particularmente la atención del público y los medios. Este gesto ha sido interpretado como una forma de respuesta a las opiniones adversas que ha enfrentado.
Además del impacto visual, su actuación y el mensaje detrás de su vestimenta han generado diálogos sobre la relación entre la música y la política en el ámbito artístico argentino.