La situación en la provincia de Buenos Aires se torna crítica, con un aumento alarmante de suicidios entre miembros de las fuerzas de seguridad. Recientemente, un soldado se quitó la vida en la Quinta de Olivos, mientras que un policía tomó la misma decisión en Santa Fe. Estos trágicos sucesos reflejan la soledad y la desesperación que enfrentan muchos en el contexto actual.
La respuesta del gobierno ha sido calificada como inadecuada, ignorando la crisis que afecta a las fuerzas de seguridad y sus reclamos por mejores condiciones laborales. La Ministra de Seguridad ha sido criticada por su falta de empatía y acción ante estos problemas que le competen. Además, se han identificado redes de extorsión y delitos que operan desde cárceles, lo que agrava aún más la situación social.
En medio de este caos, el gobernador de la provincia ha sido señalado por su inacción, mientras el país enfrenta múltiples crisis, desde incendios en la Patagonia hasta el aumento de la delincuencia. Esta falta de respuesta efectiva ha generado un clima de desconfianza en la política, donde muchos sienten que sus problemas no son prioridad para quienes están en el poder.